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Debe y Haber

Si el mundo de la contabilidad o administración te causa interés y quieres aprender, debes empezar por conocer los términos más sencillos, como son el Debe y Haber, con los cuales entenderás de manera más sencilla y rápida como estos profesionales manejan e interpretan las finanzas en cualquier país.

Muchos empresarios y comerciantes han visto la necesidad de tener que dominar de manera general estos conceptos para saber administrar sus negocios y saber cómo enfocar sus proyectos.
Es increíble como el área de la contabilidad llega a ser tan importante a nivel mundial, siendo simples fórmulas que funcionan y actúan de manera universal y si eres astuto para los números e inversiones, esta profesión definitivamente va contigo.

Diferencia entre Debe y Haber

En cualquier sistema de contabilidad existente donde se manejan las cuentas, estarán conformadas dos áreas importantes, esbozadas en dos columnas tituladas como ‘‘Debe’’, exponiéndose siempre del lado izquierdo y el ‘‘Haber’’ en el derecho.

Ambos términos sirven para plasmar los registros en unidades monetarias expresadas en montos relacionados directamente con las transacciones realizadas por un individuo o empresa, en fechas e incluso horas específicas, es decir, con una descripción determinada.

Pero se debe destacar la diferencia entre este par de columnas paralelas:

  • El Debe, cumple con la finalidad de registrar en términos monetarios todas aquellas transacciones que representen lo que recibe o ingresa en la cuenta de una persona o empresa.
  • El Haber, tiene como función registrar en términos monetarios todas aquellas transacciones que representen lo que entrega o sale en la cuenta de una persona o empresa.

Luego de conocer la diferencia de los términos antes mencionados, podrás entender la esquematización de una cuenta, que se relaciona con el manejo y expresiones numerales del Debe y Haber. Esto sirve para determinar el saldo de la propia cuenta y a medida que se efectúe un movimiento, podremos ver un hecho existente que permite conocer dos clases de saldos de acuerdo a las columnas existentes: el saldo deudor y saldo acreedor

debe y haber

a) El saldo deudor: se establece que un individuo tiene saldo deudor cuando la sumatoria de los valores expresados en cantidades de la columna izquierda -es decir, del Debe- es mayor a la del Haber. Reflejándose que el saldo deudor es equivalente al Debe y menor el Haber.

b) El saldo acreedor: se puede establecer que una persona o empresa posee en cuenta saldo acreedor cuando la sumatoria de los valores expresados en cantidades de la columna derecha -es decir, del Haber- es mayor a la del Debe; observándose que el saldo acreedor es equivalente al Haber menos el Debe.

Una vez manejando estos conceptos se te hará más claro entender dónde anotar cada operación, ya que los débitos e ingresos se colocan en la columna Debe, que también se conoce como cargar o debitar.

Y los créditos o egresos se colocan en la columna Haber, que también se conoce como abonar o acreditar. Para algunos es más fácil aplicar la siguiente regla:

  • Cuentas de activo y con resultados negativos se suman por la columna del Debe y restan por el Haber.
  • Cuentas de pasivo, con resultados positivos o patrimonio se suman por la columna del Haber y restan por el Debe.

Debe y Haber: ingresos y gastos

Ya teniendo como base saber la diferencia entre el Debe y Haber es momento de conocer lo que se considera como un ingreso y un gasto dentro de la cuenta, los cuales explicaremos de forma sencilla a través de ejemplos para que sea captado más rápido.

dinero en contabilidad

Cuando nos referimos a los ingresos, vamos a pensar que tenemos una empresa que presta servicios al exterior y a cambio de ello, percibe dinero que se recibirá en fechas estipuladas o acordadas con el cliente. De esta manera, se producirá un ingreso cuando tu empresa aumenta su patrimonio y este incremento no se deba a las aportaciones realizadas por los socios de la misma empresa, ya que las aportaciones de los mismos propietarios no se consideran un ingreso como tal, a pesar de ayudar con el incremento patrimonial.
Generalmente, los socios las ejecutan con el fin de cubrir posibles pérdidas de ejercicios pasados o para aumentar los recursos de la empresa, para posteriormente financiar posibles inversiones o expansiones.

Por otro lado, cuando hablamos de gastos, no se debe relacionar con la palabra pérdida, porque cuando tenemos un negocio de cualquier tipo se tiene que tener presente que para su fiel funcionamiento se debe contar con algunos servicios básicos, como por ejemplo: electricidad, telefonía, internet y talento humano.

De esta forma, realizas un gasto por obtener una contraprestación. Es por ello que el administrador debe ser inteligente y efectuar los pagos de estos servicios en fechas que cuente con el dinero en su poder, para que no exista una disminución del patrimonio del negocio de manera descontrolada y caer en pérdidas.

Por esta razón se debe diferenciar los ingresos de los cobros y los gastos de los pagos, ya que tampoco hay semejanza entre los gastos de las pérdidas o de los ingresos con los beneficios, ya que las pérdidas y beneficios se determinan en función de los ingresos y los gastos producidos en un período de tiempo determinado.

Debe y Haber: la explicación más fácil

Ya observando las explicaciones anteriores, te debe quedar claro que los activos se deben contabilizar en la parte del Debe y los pasivos en la columna del Haber.
Si ya no confundes su ubicación y los montos que debes expresar en cada una de las columnas, podrás con tranquilidad llevar un registro organizado de tu patrimonio diario.

Debe y Haber: ejemplos prácticos

Ten en cuenta los conceptos explicados anteriormente: en el Debe va colocada toda aquella cantidad deudora y en el Haber las que son acreedoras en total de nuestras cuentas.
Siempre en el Debe va a estar expresado el activo que incrementa y en el pasivo lo que simplemente disminuye.

Es increíble, pero también puedes verlo de la manera más sencilla, como que en la columna del Debe irá todo lo que consideres bueno para tu patrimonio, como por ejemplo: el dinero que adquirimos por los clientes que va en aumento y también puedes considerar bueno todos aquellos pagos que, a pesar de disminuir tu capital, no te desequilibrará por ser programado y visualizado con anterioridad.

Asimismo, puedes canalizarlo como que en el Haber irá todo lo que consideres malo, como por ejemplo: las facturas que debes y el dinero destinado al pago en gastos no planificados, disminuyéndote de manera rápida el patrimonio.

Sin embargo, las cuentas de gastos e ingresos son la excepción, ya que los gastos deben colocarse en el Debe. Por ejemplo: en caso de tener un gasto y una factura que adeudas, entonces la factura -al ser algo malo- va en el Haber (cuenta de proveedores o dinero que sale), pero en el Debe tienes que poner el gasto pendiente.

De igual forma, cuando tienes un ingreso y una factura que te deben -al ser algo bueno- tienes que reflejarlo en la columna del Debe y el ingreso lo pones en el lado del Haber.
Puedes pensar en cualquier asiento en el cual se deba pagar una factura: allí tendrás una deuda que representará disminución, la cual se anota en el Debe por considerarse bueno y por otra parte, cuando debes cancelar la cuenta de los proveedores, al salir dinero es algo negativo que afecta la cuenta de tesorería y se anota en el Haber.

Se puede ver de la siguiente manera, si no existieran dos columnas y solo se trabajara con una: el Debe se considera como aquellos números en positivo que siempre sumarán y el Haber como los números en negativo que solo restarían del mayor de cada cuenta.

Esperamos que estos conceptos y ejemplos prácticos te hayan sido de gran ayuda para introducirte en la contabilidad básica ¡No olvides seguir aprendiendo de la mano de nuestros posts!